En ocasiones acuden a consulta algunos pacientes a instancias de su pareja, creen descansar bien y no refieren quejas de salud pero sus ronquidos molestan a su mujer o a su marido según el caso.

Tras una primera entrevista probablemente se les indique la realización de un estudio del sueño y en ocasiones se llega al diagnostico de un síndrome de apneas durante el sueño.

Lo que comenzó en un inocente comentario de la pareja,  acaba en una enfermedad cuyo tratamiento es ¡horror¡, dormir todas las noches con un “respirador”, con una CPAP.

Intentaremos explicar la importancia de esta enfermedad y consecuentemente la importancia de realizar el tratamiento de modo adecuado.

Este es el primer post de una serie que dedicaremos al tratamiento con CPAP del síndrome de apneas durante el sueño, como adaptarse, como elegir la mascarilla ideal, como evitar efectos secundarios

Uno de los aspectos más importantes del síndrome de apneas – hipoapneas durante el sueño es su capacidad para aumentar el riesgo de padecer enfermedades, del riesgo de mortalidad y además de afectar a la calidad de vida por falta de descanso adecuado durante las horas de sueño.

Todo esto es debido a la mala oxigenación nocturna que acompaña a las pausas respiratorias y los ronquidos en los pacientes que lo padecen, veamos sus consecuencias:

1.-SAHS y enfermedad cardiovascular.

Se ha relacionado al SAHS en la causa y/o el empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares porque favorece la arteriosclerosis, la inflamación sistémica, aumenta la coagulabilidad de la sangre y con ello los fenómenos trombóticos, aumenta la actividad del sistema nervioso simpático aumentando la frecuencia cardiaca y la tensión arterial activando en exceso los mecanismos de alerta y adaptación al estrés así como mediante otros mecanismos metabólicos

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad y discapacidad del mundo occidental, por ello cualquier factor de riesgo que pueda ser identificado en especial si es prevenible o tratable es un paso adelante muy importante en el manejo de estas enfermedades. Este puede ser el primer de los motivos para usar la CPAP aunque el paciente se encuentre asintomático.

<<Los sujetos con SAHS grave presentan entre 1,4 y 5,2 veces más riesgo de mortalidad cardiovascular que el grupo sin SAHS>>

2.-SAHS e hipertensión arterial (HTA).

Padecer hipertensión arterial refractaria, es decir la que no se consigue controlar a pesar de usar tres tipos de fármacos antihpertensivos, o la ausencia de caída en las cifras de tensión arterial durante las horas de sueño tiene en la mayoría de los casos su origen en la existencia de un Sindrome de apneas durante el sueño.

La relación apneas – hipertensión arterial es de las mejores estudiadas y consistente. El SAHS es un factor de riesgo tratable e independiente para padecer hipertensión arterial. Por otro lado en pacientes con HTA, el padecimiento de un SAHS dificulta el control de la misma.

 

<<Aproximadamente el 30% de los pacientes hipertensos presentan SAHS y, a la inversa, el 50% de los SAHS son hipertensos. Entre el 71-83% de los paciente con hipertensión arterial refractaria padecen de apneas>>

3.-SAHS e ictus.

Los pacientes con apneas presentan un riesgo 2-3 veces superior de padecer un ictus o accidente vascular cerebral (una congestión) y no sólo porque es causa de hipertensión arterial y esta es causa de ictus. Parece que también se establece en ausencia de HTA.

Por otro lado en pacientes que ya han sufrido un ictus, la presencia de un SAHS no tratado parece relacionarse con un exceso de mortalidad, un mayor riesgo de un nuevo ictus y una peor recuperación funcional.

<<La prevalencia de SAHS es elevada (50-70%) en pacientes que han sufrido un episodio de ictus, y más aún en pacientes con ictus recurrentes (74%)>>

Ya llevamos tres motivos para usar la CPAP aunque nos encontremos bien pero aún hay más.

4.-SAHS y cardiopatía isquémica.

Si bien la relación entre el SAHS y la cardiopatía isquémica no parece tan contundente como la encontrada entre el SAHS y la HTA o el ictus, algunos científicos advierten de un incremento en la prevalencia de cardiopatía isquémica 2-3 veces superior en pacientes con SAHS.

 

5.-SAHS e insuficiencia cardiaca.

La relación entre el SAHS y la insuficiencia cardiaca grave es de doble sentido. Por un lado un SAHS puede desencadenar una disminución del volumen de sangre que el corazón bombea durante la sístole.

Por otro lado la presencia de una insuficiencia cardiaca incrementa la probabilidad de presentar trastornos respiratorios durante el sueño del tipo apneas centrales ( el cerebro no manda estímulos a los músculos respiratorios para activar la ventilación)

Otras enfermedades o factores de riesgo cardiovascular asociados al SAHS son las arritmias cardiacas (extrasistolia y fibrilación auricular) y la hipertensión pulmonar,. Por último el SAHS se asocia a un incremento en la mortalidad precoz tanto general como, en especial, por causas cardiovasculares.

6.-SAHS y cáncer

La posibilidad de que el SAHS se asocie al desarrollo o empeore el pronóstico del cáncer ha suscitado un enorme interés, atribuyéndose a la  mala oxigenación intermitente que acompaña a las pausas respiratorias nocturnas (apneas) de los pacientes durante el sueño (Hipoxia intermitente)

En animales con c´ncer de piel tipo melanoma se ha demostrado que la hipoxia intermitente semejante a la que ocurre en el SAHS duplica la velocidad de crecimiento del tumor y aumenta su capacidad de disemiarse en metástasis. Existe asociación entre la gravedad del SAHS y una mayor mortalidad e incidencia de cualquier tipo de cáncer. En ambos estudios, el grado de mala oxigenación nocturna como marcador de gravedad del SAHS fue un predictor más potente.

7.-SAHS y alteraciones metabólicas

En pacientes con SAHS se ha descrito la elevación de sustancias inflamatorias como la proteína C reactiva, interleucina-6 y TNF-a , así como alteraciones en hormonas producidas por el tejido graso, como la leptina o la adiponectina, lo que sugiere que el SAHS se asociaría a un estado de inflamación sistémica. Paralelamente sabemos que la obesidad induce un estado de inflamación sistémica de bajo grado.

El 50-80% de los pacientes SAHS presentan síndrome metabólico (conjunto de factores de riesgo cardiovascular que se presentan juntos en ciertas personas: obesidad central, presión arterial alta , elevación de glucosa en sangre , niveles elevados de triglicéridos y niveles bajos de colesterol HDL), por lo que se ha postulado que el SAHS podría ser un factor de riesgo para el desarrollo del mismo.

En el SAHS existe una alteración del metabolismo del azucar, manifestado por una mayor tendencia a la resistencia insulínica, incluso en pacientes no obesos. Cada vez existen más datos que sugieren que el SAHS es un factor de riesgo independiente para desarrollar diabetes mellitus tipo 2 a largo plazo. En pacientes con diabetes mellitus tipo 2, el grado de mala oxigenación nocturna que vemos en los pacientes con apneas se asocia a un peor control de la glucemia.

8.- SAHS y somnolencia-accidentabilidad

Uno de los aspectos clínicos fundamentales, probablemente el fundamental, del SAHS es la presencia de hipersomnia diurna y de aquellos síntomas que podríamos denominar de la esfera neurocognitiva como la falta de atención, concentración y memoria, el retardo de reflejos o los síntomas depresivos tristeza,fatigabilidad, apatía, irritabilidad, cefalea matutina, impotencia, disminución de la líbido.

En pacientes con SAHS el riesgo de accidente de tráfico esté aumentado entre 3 y 7 veces, además suelen ser accidentes más graves. Esta probabilidad se duplica si además se ha ingerido alcohol.

De la misma forma, existe un incremento en la accidentabilidad laboral y doméstica

Foto jano