En un post anterior comentábamos que no es normal tener expectoración y que su presencia es secundaria a una alteración del sistema mucociliar o a un disbalance entre la formación y la deglución del moco. Conocer las características del moco nos permitirá sospechar su origen y la necesidad de utilizar o no  algunos tratamientos específicos por ejemplo antibióticos en paciente con bronquitis crónica.

El esputo decimos que es mucoso cuando es incoloro o blanco, con una consistencia gelatinosa. Este tipo de moco generalmente está producido por fenómenos irritativos de las vías aéreas, bronquitis crónica o infecciones víricas y mucho más raramente raramente es una manifestación del carcinoma bronquioloalveolar.

El esputo es purulento cuando tiene un color verde, amarillo o a veces marrón siendo expresión de un proceso inflamatorio. El color verde, provocado por el pigmento verdoperoxidasa, indica presencia de pus, generalmente por una infección bacteriana.  El esputo amarillento puede deberse al pus, pero también a una alta concentración de eosinófilos en casos de asma. El color marrón aparece también en infecciones, típicamente en las producidas por hongos.

El esputo con aspecto herrumbroso, por contenido en sangre modificada, aparece en neumonías neumocócicas y ocasionalmente en el edema de pulmón.

A veces el esputo tiene color negro por contener carbón, como sucede en los mineros del carbón, y en fumadores puede tener una coloración grisácea.

El esputo puede contener secreciones tan viscosas y espesas que formen tapones e incluso moldes bronquiales, como sucede en algunos casos de asma y aspergilosis broncopulmonar alérgica.

Ocasionalmente pueden aparecer sustancias sólidas en el esputo que incluyen cuerpos extraños, material tumoral necrosado o material calcificado (adenopatías calcificadas que erosionan la pared bronquial, la atraviesan y llegan a la luz bronquial).

Además del color y el aspecto tambien debemos valorar el olor que cuando es fétido debe hacer sospechar infección por gérmenes anaerobios, generalmente en bronquiectasias, absceso pulmonar o empiema.

Cuando la expectoración se acompaña de sangre, lo que llamamos técnicamente hemoptisis, es un signo de alarma y aunque no siempre se debe a enfermedades graves es muy importante, como veremos en el próximo post,  que consulte con un neumólogo.