Una de las quejas más habituales de los pacientes que usan CPAP es la sequedad nasal.

La medida más eficaz para evitarlo es acoplar al equipo de CPAP un humidifcador con calefactor al que a veces se le añaden unos gotitas de sinus o similar. También solemos recomendar a los pacientes irrigaciones con agua de mar y en casos más severos nebulizadores con corticoides para actuar tópicamente sobre la mucosa nasal.

Es habitual en el tratamiento de la congestión nasal recomendar a las pacientes irrigaciones nasales, ¿pero por qué con agua de mar?

La mucosa nasal se encuentre expuesta a distintos tipos de irritantes como bacterias y virus, ácaros del polvo, pólenes, partículas de la contaminación que desencadenan una respuesta inflamatoria que provoca una congestión nasal y acúmulo de moco favoreciendo el desarrollo de rinitis y su complicación en sinusitis y otitis.

La irrigación nasal se puede realizar con suero fisiológico o con soluciones hipertónicas como el agua de mar.

El suero fisiológico sólo produce un arrastre mecánico del moco retenido y de las partículas que se encuentran en éste mientras que las soluciones hipertónicas además del arrastre provoca el paso de liquido por ósmosis desde la mucosa nasal a la luz de las fosas disminuyendo la congestión y la mucosidad que conlleva la inflamación nasal. Además, las soluciones hipertónicas mejoran la funcionalidad de los cilios que tapizan las mucosas de las fosas nasales en el arrastre del moco

El agua de mar es una solución hipertónica que tiene una salinidad que varía entre el 3,1 y el 3,8% (35 -38 g /l),  la salinidad no es uniforme a través del mundo. En las desembocaduras de los ríos o cerca de los glaciares el agua del mar tiene menor salinidad. En el mar Rojo las altas tasas de evaporación, precipitación y las bajas tasas de flujo del río hace que tenga una alta salinidad.