El tratamiento de primera elección en el síndrome de apneas durante el sueño es el uso de un dispositivo generador de presión positiva aplicada de modo continuo a través de la vía aérea superior mediante mascarillas nasales o faciales, sujetas al paciente mediante arneses elásticos es decir una CPAP.

Es muy importante seleccionar la más adecuada para cada paciente atendiendo a las características anatómicas de la cara del paciente, así como el grado de confort con cada una de ellas.

La mascarilla es una pieza clave en el tratamiento y puede suponer el éxito o el fracaso de éste y que aparezcan o no efectos secundarios.

La elección de una máscara CPAP u otra es por tanto una de las decisiones críticas en el tratamiento de la apnea del sueño

Básicamente hay tres tipos de mascarillas: Mascarilla nasal (cubre la nariz), olivas nasales (mascarilla con almohadillas nasales que se introducen en las fosas nasales) y mascarilla oronasañ (cubre la boca y la nariz)

Las mascarillas nasales son en general más cómodas, producen menor espacio muerto y menor reinhalación de CO2 que las oronasales. Estas, sin  embargo, permiten presiones de ventilación más elevadas con menores fugas, requieren menos colaboración por parte del paciente y le permiten respirar por la boca.

Si el paciente nos refiere que no respira por la nariz por ejemplo por  desviación del tabique nasal o porque es alérgico a los polenes y durante la primavera presenta rinitis no recomendaremos una mascarilla nasal o tendremos que dar una solución a estos problemas  y hasta entonces usar una mascarilla oronasal que permita la entrada del aire a presión a través de la boca cuando la nariz este obstruida.

Hay pacientes que no presentan obstrucción nasal pero de modo inconsciente durante la noche respiran por la boca de modo que el aire se les escapa ( fuga oral). Las consecuencia de esto son por una parte la pérdida de eficacia del tratamiento con CPAP, y por otra la aparición de problemas de tolerancia, el paciente se suele quejar de sequedad de boca al amanecer y que hace mucho ruido la CPAP. En estos casos hay dos posibles soluciones recomendar una mascarilla oronasal o el uso de una mentonera una banda elástica que rodeando la barbilla impide al paciente abrir la boca.

Repasaremos los problemas más frecuentes que refieren los pacientes con el uso de la CPAP:

1.-La mascarilla es incomoda y me cuesta trabajo quedarme dormido.

Las incomodidad o disconfort  es referido por el  30-50% de los paciente y la solución pasa por ajustar mejor la mascarilla, ajustar los arneses o buscar otros modelos de mascarilla

2.- Amanezco con las marcas de las correas en la cara

El eritemafacial ocurre en el  20-34% de los casos y mejora aflojando los arneses ligeramente, pero siempre  teniendo cuidado de que no se produzcan fugas de aire entre la mascarilla y la cara porque perdemos eficacia y pueden aparecer complicaciones si el aire incide sobre los ojos.

3.- No aguanto la CPAP me agobia, me crea ansiedad

La claustrofobia es referida por el  5-10% de los pacientes se puede solucionar usando mascarillas más pequeñas por ejemplo las olivas nasales o emplear algún tipo de sedación suave que no provoque relajación muscular

4.- La mascarilla me provoca granitos alrededor de la nariz

El 5-10% de los paciente presentan rash aceiforme para el que se recomienda emplear soluciones tópicas con esteroides o antibióticos

5.- Tengo una úlcera en la raíz nasal

La escara nasal (5-10%) es una complicación grave que a veces dificulta cumplimentar el tratamiento y que debemos saber prevenir y tratar.

Las medidas de prevención se basan en medios mecánicos como buscar la mascarilla apropiada, evitar la presión excesiva del arnés, o usar separadores frontales que adistribueyen la presión de la mascarilla entre la raíz nasal y la frente del paciente. Además, se pueden usar soluciones protectoras como Corpitol® antes de aplicar la máscara.Una vez que ya aparece la úlcera se usan apósitos hidrocoloides. En caso de exudado purulento o fiebre se emplean antibióticos.

6.- Escapes de aire alrededor de la mascarilla o por la bocas.

La presencia de fugas quizás sea la complicación más frecuente (80-100%). Habrá que ajustar bien la máscara y los arneses, incentivar el cierre de la boca con sujeta-mentón. Si es preciso, usar máscaras oronasales y reducir la presión inspiratoria ligeramente

7.- Congestión y obstrucción nasal.

El flujo de aire a presion, a veces frío, provoca en el 20-50 % de los pacientes obstruccion nasal que generalmente se resuelve con nebulizaciones de  suero salino y/o corticoides nasales

8- Sequedad de mucosas de la boca y nariz.

Podemos solucionarlo evitando fugas orales con sujeta-mentón o mascarilla oronasal, evitando presiones inspiratorias elevadas, acoplando a la CPAP un humidificador / calentador

9- Irritación ocular matutina

Producida por fuga de aire hacia los ojos. Tendremos que comprobar el ajuste de la máscara y ajustar bien los arneses. Si no es suficiente, reducir la presión inspiratoria;

10.- Dolor de nariz u oído.

Que se soluciona disminuyendo la presión inspiratoria

11- Aerofagia.

Aproximadamente un 5-10 % de los pacientes refiere amanecer con el abdomen distendido y gases porque degluten el aire que les proporciona la CPAP. EN estos casos bajaremos la presion de la CPAP y podemos recomendar fármacos como la simeticona (Flatoril®: 1 caps. cada 8 horas).

Espero que esta entrada os sea útil.